CALAHistória do AnarquismoMemória

89 ANOS DA REVOLUÇÃO ESPANHOLA: A HISTÓRIA DAS CONQUISTAS REVOLUCIONÁRIAS FORTALECE AS LUTAS DE HOJE!

A organização popular tem sido protagonista de episódios em diferentes partes do mundo. A data de 19 de julho nos oferece duas experiências em que a resistência das pessoas trabalhadoras, que não aceitaram viver sob a autoridade e a pretensa justiça do Estado, sustentou processos revolucionários durante anos.

Em 19 de julho de 1936 começava a Revolução Espanhola e, 76 anos depois, nessa mesma data em 2012, começava a Revolução de Rojava.

Em Barcelona, a organização autônoma do povo em bairros e fábricas criou capacidade de resistência para impedir o avanço de um golpe fascista, patrocinado diretamente por Itália e Alemanha.

Por toda a Espanha, o povo organizado tomou as ruas e as armas para se defender das sublevações militares lideradas pelo fascista local, e posteriormente ditador, Francisco Franco.

Falamos de um processo em que o anarquismo teve um papel preponderante e uma influência crucial em diferentes espaços de luta, tanto na frente de batalha, quanto na retaguarda; que incluiu ricas experiências de coletividades rurais em Aragão; autogestão trabalhista em Barcelona; experiências educativas, inspiradas na Escola Moderna do anarquista Francisco Ferrer I Guardia, por diferentes partes do território espanhol. Uma revolução que, para além de aspectos econômicos e políticos, apostou na revolução cultural e moral com infinitas experiências e atividades em centros culturais e ateneus libertários.

Um processo de luta e organização que desde os anos trinta, em conjunturas diferentes, e com outras ferramentas, foi gestando um povo forte e capaz de sustentar esta Revolução.

Em Kobane, a organização autônoma do povo tornou possível resistir a um cerco militar imposto pelo Estado Islâmico e pelo Estado da Turquia.

Por toda Rojava, o povo organizado tornou possível que a resistência naquele território, situado no Oriente Médio, fora baseada na liberdade das mulheres.

Um ponto chave em ambas as experiências é a resistência organizada, que não aparece da noite para o dia, mas é construída com práticas cotidianas de autogestão e horizontalidade. É uma resistência classista, construída ao redor de percepções coincidentes sobre a opressão e sobre quem são os opressores. Sem organização essas coincidências perdem seu potencial de gerar mudanças reais e de, no longo prazo, se transformarem em revoluções. Por outro lado, quando as opressões são sistematicamente identificadas, o povo desenvolve ferramentas para que a resistência deixe de ser uma ideia e se torne, de fato, um exercício prático.

Com este fim, a ação direta e a participação popular nas tomadas de decisões – como as anarquistas têm proposto historicamente – demonstraram ser parte fundamental do processo. Isso é precisamente o que garante a legitimidade de decisões em que o povo não é reduzido a massa de manobra, mas é o protagonista que não admite senhores ou patrões.

Em diferentes experiências históricas de luta, a organização popular tem sido capaz de impulsionar mudanças baseadas em decisões coletivas nos mais diversos temas sociais. De forma específica, a autodefesa foi pacientemente desenvolvida pelos povos na Espanha e em Rojava, ao atingir níveis que tornaram possível resistir às tentativas de monopólio da violência por parte dos senhores da guerra.

No contexto das Revoluções na Espanha e em Rojava, falamos de exercícios de resistência organizada que foram capazes de frear genocídios civis, derrubar sistemas políticos autoritários e propor novos mundos possíveis.

Estas histórias nos mostram que a organização popular pode desenvolver força suficiente para frear o fascismo. Se algo há de importante em fazer memória a partir da luta dos povos nos diferentes cantos do mundo, é porque a memória fortalece a resistência. Recordar e analisar os momentos em que, como povo, pudemos viver em condições de liberdade e solidariedade, quando nossos desejados princípios anarquistas se tornaram reais, é parte do que alimenta nossos sonhos de um mundo novo que construímos a cada dia, e que levamos em nossos corações e em nossa luta.

Nesta data, fazemos viver as pessoas trabalhadoras de Espanha e Rojava, que cairam demonstrando como criar e implementar alternativas à violência imposta pelo Estado a cada dia.

Viva o 19 de julho!

Viva a resistência organizada!

Viva a revolução social!

CALA – Coordinación Anarquista Latinoamericana

  • CAB – Coordenação Anarquista Brasileira
  • FAR – Federación Anarquista de Rosario
  • fAu – federación Anarquista uruguaya

Organizaciones hermanas:

  • OAC – Organización Anarquista de Córdoba
  • OASC – Organización Anarquista de Santa Cruz
  • ORA – Organización Resistencia Anarquista (Buenos Aires)
  • OAT – Organización Anarquista de Tucumán
  • BRRN – Black Rose / Rosa Negra Anarchist Federation
  • FAS – Federación Anarquista Santiago
  • Grupo Libertario Via Libre (Colombia)

ESPAÑOL

A 89 años de la Revolución Española

¡La historia de las conquistas revolucionarias fortalece las luchas de hoy!

La organización popular ha sido protagonista de episodios en diferentes partes del mundo. La fecha del 19 de julio nos ofrece un par de experiencias donde la resistencia de las trabajadoras y los trabajadores que no aceptaron vivir bajo la autoridad y la pretendida justicia del Estado, sostuvo procesos revolucionarios durante años.

El 19 de julio de 1936 empezaba la Revolución Española y, 76 años después, en esa misma fecha de 2012, empezó la Revolución de Rojava.

En Barcelona, la organización autónoma del pueblo en los barrios y fábricas creó capacidad de resistencia para impedir el avance de un golpe fascista patrocinado directamente por Italia y Alemania.

En toda España, el pueblo organizado tomó las calles y las armas, para defenderse contra los militares sublevados liderados por el fascista local, y posteriormente dictador, Francisco Franco.

Fue un proceso en el que el anarquismo organizado tuvo un papel preponderante y una influencia crucial en los diferentes espacios de lucha tanto en el frente de batalla como en la retaguardia; que incluyó ricas experiencias de colectividades rurales en Aragón, autogestión obrera en Barcelona, experiencias educativas inspiradas en la Escuela Moderna del anarquista

Francisco Ferrer I Guardia en diferentes partes del territorio español. Una revolución que además de lo económico y lo político apostó a la revolución cultural y moral con un sinfín de experiencias y actividades en centros culturales y ateneos libertarios.

Un proceso de lucha y organización que ya desde principios de los años treinta, en coyunturas diferentes y con diferentes herramientas, fue gestando un pueblo fuerte que fue capaz de sostener esta Revolución.

En Kobane, la organización autónoma del pueblo hizo posible resistir a un cerco militar impuesto por el Estado Islámico y por el Estado de Turquía.

En toda Rojava, el pueblo organizado hizo posible que la resistencia en aquel territorio, parte del Medio Oriente, fuera basada en la libertad de las mujeres.

Una idea clave en ambas experiencias es la resistencia organizada, que no ocurre de la noche a la mañana, sino que es construida con prácticas cotidianas de autogestión y horizontalidad. Es una resistencia clasista, que se construye alrededor de coincidir respecto a la opresión y a la identificación de quienes son los opresores. Sin organización esas coincidencias pierden su potencial de plantear cambios reales y de, en el largo plazo, convertirse en revoluciones. Pero cuando se identifican cabalmente las opresiones el pueblo desarrolla herramientas para que la resistencia deje de ser una idea y se convierta efectivamente en ejercicio práctico.

Para ello, la acción directa, la participación popular en las decisiones tomadas — como siempre hemos propuesto los y las anarquistas— ha demostrado ser parte fundamental. Esto garantiza la legitimidad de decisiones en las que el pueblo no es simple masa de maniobra, sino el protagonista que no admite señores o patrones.

En las diferentes experiencias históricas de lucha, la organización popular ha sido capaz de impulsar cambios basados en decisiones colectivas tanto en diferentes temas sociales. Y más precisamente, la autodefensa, fue pacientemente desarrollada por los pueblos en España y Rojava hasta niveles que les hizo capaces de resistir al intento de monopolizar la violencia por parte de los señores de la guerra.

En el contexto de las revoluciones en España y Rojava, hablamos de ejercicios de resistencia organizada que pudieron frenar genocidios civiles, hacer caer a sistemas políticos autoritarios y plantear nuevos mundos posibles.

Estas historias nos demuestran que la organización popular puede desarrollar fuerza suficiente para frenar al fascismo. Si algo hay de importante en hacer memoria de la lucha de los pueblos en las diferentes partes del mundo, es porque la memoria fortalece a la resistencia. Recordar y analizar los momentos en que, como pueblo, logramos vivir en libertad y solidaridad, en los que nuestros anhelos como anarquistas se vieron realizados, es parte de lo que alimenta nuestros sueños de un mundo nuevo que construimos cada día y que llevamos en nuestros corazones y en nuestra lucha.

En esta fecha, hacemos vivir a las trabajadoras y los trabajadores de España y Rojava, que cayeron demostrando como crear e implementar alternativas a la violencia impuesta por el Estado a cada día

¡Viva el 19 de julio!

¡Viva la resistencia organizada!

¡Viva la revolución social!

CALA – Coordinación Anarquista Latinoamericana

  • CAB – Coordenação Anarquista Brasileira
  • FAR – Federación Anarquista de Rosario
  • fAu – federación Anarquista uruguaya

Organizaciones hermanas:

  • OAC – Organización Anarquista de Córdoba
  • OASC – Organización Anarquista de Santa Cruz
  • ORA – Organización Resistencia Anarquista (Buenos Aires)
  • OAT – Organización Anarquista de Tucumán
  • BRRN – Black Rose / Rosa Negra Anarchist Federation
  • FAS – Federación Anarquista Santiago7
  • Grupo Libertario Via Libre Colombia

ENGLISH

89 years since the Spanish Revolution

The history of revolutionary conquests strengthens today’s struggles!

Popular organizations have been the protagonist of historical episodes in various parts of the world. The date of July 19 offers us a couple of experiences where the resistance of workers who refused to live under the authority and supposed justice of the State, sustained revolutionary processes for years.

On July 19, 1936, the Spanish Revolution began and, 76 years later, on that same date in 2012, the Rojava Revolution began.

In Barcelona, autonomous organizations of the people in neighborhoods and factories created the capacity for resistance to prevent the advance of a fascist coup sponsored directly by Italy and Germany.

Throughout Spain, organized people took to the streets and took up arms to defend themselves against the military uprising led by the local fascist, and later dictator, Francisco Franco.

It was a process in which organized anarchism played a leading role and a crucial influence in various sites of struggle, both in the battle front and in the rearguard; which included rich experiences of rural collectivities in Aragon, workers’ self-management in Barcelona, and educational experiences inspired by the Modern School of the anarchist Francisco Ferrer I Guardia in different parts of the Spanish territory. In addition to the economic and political, this revolution invested in the cultural and moral revolution with a host of experiences and activities in anarchist social and cultural centers.

This was a process of struggle and organization that by the early thirties, in various conjunctures and with different tools, was developing a strong people capable of sustaining the Revolution.

In Kobane, autonomous organization of the people made it possible to resist a military siege imposed by the Islamic State and the Turkish State.

Throughout Rojava, organized people made resistance possible in that territory, part of the Middle East, based on the freedom of women.

A key idea in both experiences is organized resistance, which does not happen overnight, but is built with daily practices of self-management and horizontality. It is a class-based resistance, which is built around coming to terms with oppression and identifying who the oppressors are. Without organization these moments lose their potential to bring about real change and, in the long run, revolution. But when oppressions are fully identified, people develop tools so that resistance ceases to be an idea and effectively becomes a practical exercise.

For this to occur, direct action and popular participation in decision making – as we anarchists have always proposed – has proven to be fundamental. This guarantees the legitimacy of decisions in which the people are not a simple manipulatible mass, but a protagonist that does not accept bosses or masters.

In various historical experiences of struggle, popular organizations have been able to promote changes based on collective decisions on different social issues. To be precise, self-defense was patiently developed by the people in Spain and Rojava to such levels that they were capable of resisting the attempt to monopolize violence by the warlords.

In the context of the revolutions in Spain and Rojava, we are speaking about exercises in organized resistance that were able to stop civil genocides, bring down authoritarian political systems, and outline new possible worlds.

These stories show us that popular organizations can develop sufficient strength to stop fascism. If there is something important in remembering the struggles of peoples in different parts of the world, it is because memory strengthens resistance. Remembering and analyzing the moments in which we, as a people, managed to live in freedom and solidarity, in which our desires as anarchists were realized, is part of what feeds our dreams of a new world that we build every day and that we carry in our hearts and in our struggle.

On this date, we bring to life the workers of Spain and Rojava, who went down demonstrating how to create and implement alternatives to the violence imposed by the state on a daily basis.

Long live July 19!

Long live organized resistance!

Long live the social revolution!

CALA – Coordinación Anarquista Latinoamericana (Latin American Anarchist Coordination)

  • CAB – Coordenação Anarquista Brasileira
  • FAR – Federación Anarquista de Rosario
  • fAu – federación Anarquista uruguaya

Sibling organizations

  • OAC – Organización Anarquista de Córdoba
  • OASC – Organización Anarquista de Santa Cruz
  • ORA – Organización Resistencia Anarquista (Buenos Aires)
  • OAT – Organización Anarquista de Tucumán
  • BRRN – Black Rose / Rosa Negra Anarchist Federation
  • FAS – Federación Anarquista Santiago
  • Grupo Libertario Via Libre (Colombia)